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Publicado el: 2 de diciembre de 2022 | Última actualización: 22 de mayo de 2025
Michael Agruss

Escrito y revisado por Michael Agruss

  • Socio director y abogado especializado en lesiones personales en 844SeeMike Personal Injury Lawyers.
  • Más de 20 años de experiencia en lesiones personales.
  • Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad de Illinois en Chicago (2004).

La «columna lumbar» hace referencia a las cinco vértebras situadas entre la pelvis y la caja torácica, y las fuentes de dolor más habituales son los discos y las articulaciones facetarias. El dolor asociado a las articulaciones facetarias suele aumentar con la edad, mientras que el dolor en los discos es, en general, más frecuente. Si sufres dolor de espalda tras un accidente de tráfico, es útil comprender estas dos causas y en qué se diferencian.

El dolor discogénico suele estar causado por un traumatismo agudo, como el que se produce en un accidente de tráfico, o por un deterioro progresivo de los discos con el paso del tiempo. Es más frecuente en la columna lumbar y también puede ir acompañado de espasmos y dolor que se extiende a las nalgas o los muslos. Agacharse, levantar objetos pesados y realizar movimientos excesivos pueden agravar estos síntomas, por lo que es importante descansar todo lo necesario durante la recuperación. Algunas lesiones de los discos vertebrales son leves y pueden curarse en poco tiempo, mientras que otras pueden provocar dolor crónico que puede ir remitiendo poco a poco a lo largo de la recuperación.

Siempre es importante realizar una evaluación y un diagnóstico completos de una posible lesión de espalda, dada la gran variedad de causas que pueden provocar dolor de espalda. Las discografías y las resonancias magnéticas resultan útiles para identificar la degeneración discal, y los medicamentos antiinflamatorios y la fisioterapia suelen ser los primeros pasos para tratar el dolor discogénico. También existen otras opciones no quirúrgicas que pueden proporcionar un alivio a largo plazo, como las inyecciones epidurales de corticosteroides.

Las articulaciones facetarias colaboran con los discos intervertebrales para ayudar a controlar el movimiento y soportar el peso entre las distintas vértebras de la columna vertebral. El dolor en las articulaciones facetarias puede aparecer de forma repentina y sin previo aviso, y suele estar causado por un daño nervioso directo o por inflamación, razón por la cual también se asocian espasmos musculares a esta lesión; el espasmo es el mecanismo de protección inmediato del cuerpo frente a un mayor daño. Afortunadamente, la mayoría de los daños en las articulaciones facetarias pueden identificarse mediante radiografías y otras pruebas de imagen. Las tomografías computarizadas pueden utilizarse para obtener mayor detalle de las articulaciones afectadas, y las resonancias magnéticas pueden servir para identificar problemas en las estructuras asociadas a las articulaciones, como los discos y los ligamentos de la columna vertebral.

En lo que respecta al dolor lumbar en concreto, a continuación se enumeran algunas afecciones comunes que lo provocan y cómo se diagnostican:

  • Desgarro anular: se produce cuando el anillo fibroso —la capa exterior de un disco intervertebral— se rompe o se desgarra, lo que también puede provocar un abultamiento o una hernia discal.
  • Hernia discal abultada o protuberante: se produce cuando el núcleo permanece dentro del disco, pero una pequeña protuberancia se extiende desde la capa exterior hacia el canal espinal, lo que provoca dolor al entrar en contacto con una raíz nerviosa o con la propia médula espinal.
  • Hernia discal o rotura discal: se produce cuando el anillo fibroso se desgarra o se rompe y el interior blando del disco (núcleo pulposo) sobresale y entra en contacto con las raíces nerviosas y/o la médula espinal.
  • Ciática: se produce cuando una hernia discal ejerce presión sobre un nervio que discurre a lo largo de la columna vertebral y se ramifica en fibras nerviosas en las piernas. Esta presión puede provocar dolor lumbar, así como un dolor que se irradia a una de las piernas; en casos graves, puede causar entumecimiento o pérdida del control motor en la pierna debido a la interrupción de las señales nerviosas.
  • Lumbargia por latigazo cervical: la lumbargia por latigazo cervical, que hace referencia a diversas distensiones de los tejidos blandos provocadas por un movimiento brusco y violento del cuello, también puede dar lugar a cualquiera de las afecciones mencionadas anteriormente.

Los médicos utilizan diversos métodos de diagnóstico para identificar y diagnosticar estas lesiones, entre los que se incluyen:

  • Tomografía computarizada (TC): suele ser una prueba rápida e indolora que se realiza ante la sospecha de lesiones en las vértebras, hernias discales o estenosis espinal. En este procedimiento, se obtienen cientos de «cortes» bidimensionales (de 1 mm cada uno) de imágenes de rayos X alrededor de la columna vertebral, que luego se combinan para crear una imagen tridimensional.
  • Discografía: una prueba que se suele recomendar a los pacientes que padecen dolor crónico o que se plantean someterse a una cirugía lumbar. Consiste en inyectar un medio de contraste en un disco vertebral dañado para resaltar las zonas afectadas y las deformidades, que luego pueden observarse en las radiografías.
  • Pruebas electrodiagnósticas: estos procedimientos incluyen estudios de potenciales evocados (PE), electromiografía (EMG) y estudios de conducción nerviosa. Las EMG permiten evaluar la actividad eléctrica de los nervios y determinar si la debilidad muscular del paciente se debe a una lesión o a un daño nervioso.
  • Resonancia magnética (RM): las resonancias magnéticas permiten evaluar la región lumbar de la columna vertebral para detectar lesiones, degeneración ósea y enfermedades en los ligamentos, los tejidos, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos. Estas pruebas son no invasivas y ayudan a los médicos a diferenciar entre líquido, hueso y tejidos blandos, especialmente a la hora de identificar afecciones que puedan requerir un tratamiento quirúrgico inmediato.

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